Manual de cómo Trump se puede cargar el mundo. Nunca - Ken Follet
Nunca, el título de esta novela, es la declaración de intenciones de no suceda nunca lo que se ficciona en el relato, aunque cada día estamos más cerca de que se haga realidad. En el libro, la tensión geopolítica entre China y EEUU va creciendo poniendo a la Tierra al borde de un apocalipsis nuclear.
La primera edición es de 2021. Para cuando Ken Follet comenzó a estructurar esta novela, la invasión de Ucrania en febrero de 2022 aún no había tenido lugar. Quizá habrían cambiado algunas cosas. Aquí, toda la trama, o al menos el principal punto de fricción es un clásico en la política internacional: las dos Coreas.
Volviendo a este eterno conflicto, los apoyos que ambos países, Corea del Norte y el Sur, mantienen con sus aliados en las distintas superpotencias, hace que se desestabilice el mundo poniéndolo al borde de una guerra nuclear.
El otro lugar donde se desarrolla la historia es en el Chad. Allí las tensiones son entre el propio gobierno chadiano y Sudán, con quien comparte frontera al este.
Resulta curioso el ninguneo de Rusia en toda la narración. No le otorga ningún peso como actor en el proceso de las tensiones, ni para bien ni para mal. No está en las negociaciones, no media por ninguno de los países (tanto en el escenario de Chad como en Corea) y, por supuesto, no es actor de ninguna de las acciones.
Para mí es un acierto que, junto a las grandes decisiones que bordean el ataque nuclear, nos presente también el drama de personas humildes que intentan llegar a Europa para mejorar su situación económica y social; y en el proceso caen en manos de las mafias que controlan la migración ilegal, teniendo que entregar sus exiguas riquezas incluyendo la propia vida.
Nunca se me hace poco creíble por las decisiones tomadas. Ni siquiera el loco de Trump sería capaz de ordenar el hundimiento de un portaaviones chino con miles de personas a bordo como respuesta a la invasión de una pequeña isla por parte de uno de sus aliados en la zona. En este caso, Japón pone la bandera en una insignificante isla (estilo al Perejil español) y los chinos les bombardean. Una tontería que podría quedar sin contestación, con meras quejas o sanciones económicas.
No es verosímil nada en las acciones bélicas. Bien documentado, eso sí, los detalles que da Follet sobre los centros de decisión nos los hace muy creíbles y parece que estamos allí o viéndolo desde el nuestro particular circuito cerrado de televisión.
Solo lo recomendaría para fanáticos incondicionales del autor y la geopolítica (aunque para criticarlo)⭐⭐⭐


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