El paso del diablo (segunda parte de tres) - Una aventura de Happy Panda
¡Lee la primera parte aquí! Ahora. Una vez despejada la entrada de nieve, Rodri hace uso del código numérico de Yudin. Al instante, la escotilla de entrada abre sus fauces con un quejumbroso clác descubriendo una escalera de gato. Las linternas de los urbexers iluminan nerviosas el pozo interminable que se abre ante sus ojos. En el fondo se adivina algo de claridad que los anima con lascivia a buscar refugio del frío y de la nieve en la base militar rusa. Rodri baja el primero, le sigue Happy -ha leído en algún sitio que los integrantes del medio son los últimos en morir- y cierra la comitiva Sergey , que atora la escotilla tras de sí para evitar que se cierre . Nadie de ellos habla; el eco de sus pasos ya es suficiente respuesta. En el aire flota un zumbido casi imperceptible y eléctrico. Al llegar al fondo les espera un encharcado pasillo de caprichosa iluminación. El suelo mojado refleja la luz de sus linternas en destellos rotos, como si algo respirara bajo la ...