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The taking of Deborah Logan (Adam Robitel, 2014)

  

The taking of Deborah Logan es una película estadounidense de terror de 2014 rodada en formato de metraje encontrado, dirigida por Adam Robitel y protagonizada por Jill Larson, Anne Ramsay y Michelle Ang.

La película fue producida por Jeff Rice y Bryan Singer y se estrenó el 21 de octubre de 2014.

¿De qué va esta película que es un querer y un no poder?

Lo que comienza como un conmovedor documental médico sobre el deterioro de Deborah Logan (Jill Larson) a causa de la enfermedad de Alzheimer y las dificultades de su hija (Anne Ramsay) como cuidadora, degenera en una enloquecedora representación de la demencia en su forma más aterradora, a medida que sucesos espeluznantes comienzan a azotar a la familia y al equipo de rodaje, y una maldad indescriptible amenaza con destrozar la cordura de todos ellos.

Curiosidades:
  • Cuando explota la centralita de Deborah Logan, se ve por un instante su forma final en la pantalla.
  • Alrededor del minuto 29:45, hay una toma fija de Deborah sentada junto a un piano y girando lentamente la cabeza hacia la cámara. A medida que la toma se va desvaneciendo gradualmente hasta quedar en negro, el rostro de Deborah cambia brevemente al de la entidad que ha tomado el control de su mente y su cuerpo.

  • La enfermera que examina a Deborah en el hospital se coloca el estetoscopio al revés (con los auriculares mirando hacia atrás en lugar de hacia delante).

  • A pesar de que el padre de Cara está en el hospital cuando es secuestrada, aparentemente no participa en la búsqueda.

Una de las escenas más aterradoras del largometraje.

Valoración:
⭐⭐ de 5. 

Las películas found footage están extremadamente encorsetadas por la estructura visual y las limitaciones técnicas del metraje encontrado. Es cierto, que se gana en realismo -todo el largoemtraje es muchísimo más real, un terror más cotidiano, más palbable- pero se pierde de igual modo en pulcritud cinematográfica.

No hay espacio para movimientos de cámara musculosos; el plano elegido para mostrarnos el devenir de los protagonistas es, la mayoría de la veces, estático y anclado a un solo plano (a excepción de las secuencias al trote donde apenas vemos o distinguimos algo), la banda sonora brilla por su ausencia con honrosas excepciones al murmullo de alguna emisora de radio, la fotografía y la iluminación es mínima y todo el peso reside en la credibilidad de los actores y la historia. Y desgraciadamente, la historia hace aguas por todas partes.

Y aunque, el elenco lo hace estupendamente (especial mención a Jill Larson y Anne Ramsey), toda la construcción de este película se cae por una trama confusa y con más lagunas lógicas que un discurso de Donald J. Trump.

¿Qué sentido tiene acompañar y grabar el deterioro físico de una persona aquejada de Alzheimer en su casa por un grupo de estudiantes? ¿Para documentar los estadios de la enfermedad? Te lo compro, pero entonces ¿por qué se olvidan de ese estudio a los veinte minutos de metraje y los estudiantes están más interesados en poner cámaras en la cocina o en el dormitorio? ¿Para grabar qué?

¿Por qué no se marchan en cuanto empiezan a ocurrir sucesos paranormales en la casa? ¿A qué esperan? ¿Cómo es posible que uno de los personajes se escape tres veces del mismo hospital? ¿De verdad no hay otro sitio en un casa estadounidense para ocultar un cadáver que una buhardilla o un sótano? ¿El cadáver no huele? ¿La hija nunca ha subido en diez años a la buhardilla?

¿Tiene que terminar la película en unas minas abandonadas que por cierto no están nada protegidas y entra todo dios como Pedro por su casa?

Y para rizar el rizo, ¿era necesario que la película tuviese que terminar con el rostro de uno de los protagonistas sonriendo maliciosamente?

En fin, un largometraje con mucha fama que no aporta nada a este género. Ideal para pasar una tarde lluviosa en casa con pocas pretensiones y que podía haber jugado muchísimo mejor la carta de esa terrible enfermedad que es el Alzheimer.

Robitel podría haber combinado con más pericia lo que la protagonista ha olvidado, lo que dice no recordar, lo que no quiere contar y haberlo maridado con algún secreto del pasado menos evidente que estar poseída con un demonio que la hace hablar francés.

Había muchas más opciones. Me hubiese encantado que hubiese dejado abierto esa puerta a la ambigüedad valiéndose de la enfermedad para dejarnos con la duda si la protagonista estaba enferma, si se hacía la enferma para ocultar un espantoso secreto y simplemente si estaba poseída.

En fin.

Os dejo el tráiler subtitulado en castellano.


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Comentarios

  1. Cada día los comentarios son más finos. Estás hecho un profesional. Gran reseña sobre una mala película.

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