Libros de Sangre vol. 3 - Clive Barker
Libros de sangre (Books of Blood en el original) es una serie de seis antologías de ficción de terror que recopilan relatos originales escritos por el escritor, dramaturgo y cineasta británico Clive Barker entre los años 1984 y 1985.
Originalmente presentadas en seis volúmenes, las antologías se volvieron a publicar posteriormente en dos ediciones ómnibus de la editorial Valdemar Gótica que contenían tres volúmenes cada una.
Los volúmenes 1 a 3 incluían un prólogo del escritor de terror Ramsey Campbell y colega de Barker.
Clive Barker
Cada volumen contiene entre cuatro y seis relatos.
Esta vez reseñaremos los relatos del Volumen 3.
- Hijo del celuloide (Son of Celluloid).
Un convicto fugado llamado Barberio, muere por un disparo detrás de la pantalla de un cine. Su tumor canceroso, alimentado por las emociones intensas del público del cine durante años, le otorga una nueva oportunidad de vivir al tomar conciencia propia. La hambrienta entidad se manifiesta proyectando ilusiones de estrellas cinematográficas para seducir a los espectadores y devorarlos.
Un relato que empieza muy bien y se alarga demasiado. La idea de que un asesino haya conseguido sobrevivir en el celuloide de un cine es bastante chula. A pesar, de que tiene escenas y descripciones muy logradas como el joven muerto en el retrete y la primera aparición de John Wayne, el relato no me ha terminado por convencer.
⭐⭐de 5.
- Cabezacruda Rex (Rawhead Rex).
En 1986 se estrenaría un largometraje del mismo nombre dirigida por George Pavlou.
Denota en este relato el amigo Barker un cierto tufillo a misotería; aversión a los animales, llamándoles estúpidos constantemente. No sé si alguien más comparte esta reflexión. Por otra parte, lo que marida maravillosamente el autor es el sexo con el horror. No creo que haya un autor que lo haga mejor salvando honrosamente a Graham Masterson.
Muy buen relato de terror donde el autor no se casa con nadie y liquida tanto a niños como a mujeres embarazadas. Me han gustado especialmente las partes con el punto de vista de cabezacruda. El dios pagano lleva tanto tiempo apartado de este mundo que desconoce lo que son los coches y solo las entiende como cajas de acero que sangran líquido que puede inflamarse. Un detalle genial.
- Confesiones de la mortaja (de un pornógrafo) (Confessions of (a Pornographer's) Shroud).
Ronnie, un anodino contable católico honrado, es incriminado falsamente por la mafia como líder de un imperio pornográfico. Tras ser torturado y asesinado, su espíritu se reencarna en el sudario que cubre su cadáver en el depósito de cadáveres con la única misión de buscar venganza.
Me ha encantado. Clive Barker en estado puro. Un desborde de imaginación increíble con escenas muy logradas y gore como la muerte del mafioso en su casa de campo. El final en la iglesía es redondo por inesperado.
⭐⭐⭐⭐de 5.
- Chivos expiatorios (Scape-Goats).
El yate de un grupo de amigos encalla en una isla desierta, un atolón donde las corrientes marinas acumulan los cuerpos ahogados de marineros de guerras pasadas. Poco después los cadáveres emergen del agua y empiezan a atacarles.
Buenísimo. Un relato que no tarda en arrancar y que juega todas sus bazas con una maestría insultante; náufragos, isla desierta, rivalidad entre los amigos, sexo, un antiguo culto, soldados ahogados...
⭐⭐⭐⭐⭐de 5.
Una interesante reflexión acerca de este relato es que Barker no idealiza a la víctima, ni humana ni animal y aunque esto derivar una crueldad gratuita, es una postura del autor muy concreta.
Como ya indicara en el relato de Cabezacruda Rex el autor hace uso de un lenguaje despectivo cuando estos funcionan como símbolos de pasividad, ritual o masa. Su muy interesante idea es la mentalidad humana necesita bestias (o personas) dóciles para sostener sus mitos.
Interpretación de los ahogados por parte de ChatGPT.
- Restos humanos (Human Remains)
Gavin, un bellísimo joven prostituto gay, es contratado por un arqueólogo una noche y descubre una estatua romana de un hombre con sus facciones en la bañera.
Muy bueno aunque el final queda algo deslucido. A pesar, de que la idea del doppelgänger no es demasiado original si lo es el hecho de que no sea una versión malvada del protagonista. Hay partes del relato muy chulas como cuando el arqueólogo enloquecido no sabe distinguir al sosias del protagonista y solo lo descubre al percatarse que el doppelgänger -aun a medio hacer- es incapaz de sudar.
⭐⭐⭐⭐de 5.
En fin, libro de relatos muy recomendable. Espero vuestros comentarios en las reseñas de los otros volúmenes.





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