Dead Mountain (La montaña de la Muerte) - Miniserie de televisión
Dead Mountain o la montaña de la Muerte (título original: en ruso Перевал Дятлова) es una minsierie rusa del año 2020 que aborda el misterio en el paso de Dyatlov.
Además de personajes ficticios, se representan muchas personalidades reales con precisión documental. Para ello, los creadores de la miniserie consiguieron acceder a material secreto del caso. Además, obtuvieron acceso al material de la investigación adicional de la década de 2000 y estudiaron los diarios de los estudiantes fallecidos.
Creada por Ilya Kulikov, guionista, productor y showrunner ruso, conocido sobre todo por crear y escribir series de televisión de gran éxito en Rusia, especialmente en el género policial, criminal y thriller-
Kulikov nació el 7 de agosto de 1981 en Moscú y se convirtió en una de las figuras más influyentes de la televisión rusa moderna.
Kulikov nació el 7 de agosto de 1981 en Moscú y se convirtió en una de las figuras más influyentes de la televisión rusa moderna.
La serie consta de ocho episodios y está dirigida por Valeriy Fedorovich, Stepan Gordeev, Pavel Kostomarov y Evgeniy Nikishov.
¿De qué va esta miniserie?
Enero de 1959, Unión Soviética.
En los helados montes Urales, un grupo de nueve estudiantes emprende una excursión de esquí. Aunque todos son excursionistas experimentados, nunca llegan a su destino. Cuando sus cuerpos aparecen un mes después, los investigadores locales quedan desconcertados. Su tienda de campaña ha sido cortada desde dentro y los encuentran congelados en ropa interior esparcidos por el campamento, algunos incluso parcialmente mutilados. ¿De quién o de qué huían? ¿Por qué murieron y cómo?
Cuando Oleg (Pyotr Fyodorov), un comandante del KGB llega a la provincia, su investigación se mantiene en estricta confidencialidad. Atormentado por su pasado como veterano de la Segunda Guerra Mundial, tiene un sexto sentido y la muerte parece seguirlo mientras investiga más a fondo el misterioso incidente.
Con la ayuda de Katya (Mariya Lugovaya), la forense local, Oleg está empeñado en descubrir la verdad. Pero cuanto más averigua, más claro ve que la razón por la que murieron los estudiantes nunca saldrá a la luz. Nadie podrá saber nunca lo que realmente ocurrió. Nadie. Excepto él.
Curiosidades:
- Solo los episodios impares (los que muestran la investigación y están filmados en color) se rodaron en película de 16 mm. Los episodios pares se rodaron con cámara digital.
- Otra característica especial del proyecto es que todas las imágenes se grabaron en película de 16 mm. Esto contribuye a enriquecer el espectáculo visual y a crear una atmósfera especial, un método utilizado por muchos creadores en sus series de televisión, como la nueva temporada de Twin Peaks, de David Lynch, American Horror Story, True Detective, The Walking Dead y Breaking Bad.
⭐⭐⭐ de 5. Interesante pero fallida.
Cuando vi el tráiler de la serie no podía estar más intrigado. ¿Una adaptación de más de seis horas sobre el incidente Dyatlov rodada bajo la perspectiva rusa y donde supuestamente los creadores de la miniserie lograron acceder a material secreto del caso y obtuvieron acceso al material de la investigación adicional de la década de 2000?
Había que verla sí o sí.
La decisión de dos planos narrativos resulta extraña desde el punto de vista dramático, pero muy original: cuatro episodios siguen al equipo de investigadores en color (los episodios impares) y formato 13:9 y los otros cuatro al grupo de jóvenes alpinistas en blanco y negro (los episodios pares) y en formato de pantalla de televisión.
Los episodios se desarrollan de forma totalmente independiente entre sí; los protagonistas ni siquiera se conocen, aunque hay un cameo de uno de los integrantes de los excursionistas en el bloque de color.
El ambiente de la Unión Soviética de los años cincuenta está bien conseguido, aunque algunas veces los fondos canten algo a CGI.
Me ha gustado el detalle cuidado en mostrar subtítulos cuando habla la población de los mansi (muy parecidos físicamente a los mongoles), lo que contribuye en gran medida a crear un ambiente más auténtico.
La serie, aunque ambientada en 1959 tiene multitud de flashbacks al fin de la II Guerra Mundial. Estás no desentonan (son quizás las mejor rodadas), pero se las podrían haber ahorrado.
Otro detalle a agradecer es que los soldados alemanes no salgan como monstruos inhumanos sedientos de sangre y la serie busque reforzar que ambos bandos (los rusos y los alemanes) son víctimas de una guerra en la que ninguno de ellos decidió combatir.
Las interpretaciones son más que correctas (están todos más que bien) y la serie no tiene nada que envidiar a las producciones estadounidenses, aunque le falta épica (la agonía de los estudiantes hubiese requerido algo más de punch dramático, más sensación de corazón compungido)
La banda sonora horrorosa por parte de Igor Sychev & Evgeny Prokhorov (uno de los pocos puntos negativos de la serie) y lastra muchísimo la bellísima fotografia de Gleb Filatov, Aleksey Strelov y David Khayznikov.
Desgraciadamente la resolución del caso es poco espectacular y algo sosa.
¿La recomiendo? Sí, aunque no entrega todas las respuestas que prometía y deja algunos cabos sueltos como el porqué de la radiación de los excursionistas y qué paso con el tercer fugado de la cárcel.
A continuación, os dejo el tráiler de la serie.
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Un Creepypasta muy interesante y poco conocido como todo lo que proviene de Rusia. No todo es gas y petróleo, también hay bien cine.
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