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Condenada: la vida es corta, la muerte es eterna - Chuck Palahniuk

Condenada es una novela de Chuck Palahniuk publicada en el año 2011.

La obra se basa en la estructura de las novelas de la autora Judy Blume, sobre todo en su libro ¿Estás ahí, Dios? Soy yo, Margaret.

Cada capítulo de la novela de Palahniuk comienza con la frase; ¿Estás ahí, Satanás? Soy yo, Madison.

Palahniuk escribió Condenada como una forma de superar la muerte de su madre, que falleció de cáncer de pulmón en 2009.

¿Qué debemos saber de Chuck Palahniuk?

Chuck Palahniuk es un escritor estadounidense nacido en 1962.

Conocido por su estilo provocador, oscuro y transgresor saltaría a la fama con la novela El club de la lucha (1996). Sus obras critican el consumismo, la masculinidad y la sociedad moderna. Su narrativa mezcla violencia, humor negro y reflexiones filosóficas.  A pesar de que sus personajes son marginales y psicológicamente inestables son sumamente entrañables.

Muchos de sus libros han generado polémica por su crudeza. Además de novelista, ha trabajado como periodista freelance. Pertenece al movimiento de ficción transgresiva contemporánea. Hoy es considerado un autor de culto con gran influencia cultural.

Sus obras, similares en estilo a las de Bret Easton Willis (American Psycho), Irvine Welsh (Trainspotting) y Douglas Coupland (Generation X), le han hecho uno de los novelistas más populares de la generación X.

¿De qué va esta primera parte de las aventuras de Madison Spencer?

Hija de una estrella de cine narcisista y de un multimillonario, Madison es abandonada en un internado suizo mientras sus padres se dedican a impulsar sus nuevos proyectos y a adoptar huerfanitos. 

El día de la ceremonia de los Oscar, Madison muere por una sobredosis (al menos eso cree) y lo siguiente que sabe es que está en el Infierno rodeada de un variopinto grupo de jóvenes pecadores demasiado bueno para ser cierto: una animadora, un deportista, un empollón y un rockero punk.

Chuck Palahniuk

Según el autor ir al infierno es muy fácil. 

Su universo funciona con una contabilidad estricta de acciones mundanas. Una vez que superas el número permitido, estás automáticamente condenado. 

Límites de acciones cotidianas:
  • Tocar el claxon: Tienes un límite de 500 veces a lo largo de toda tu vida.
  • La palabra "Fuck": No puedes decirla más de 700 veces. Si la pronuncias por 701.ª vez, estás condenado.
  • Higiene personal: Si dejas de lavarte las manos después de ir al baño más de 855 veces, vas directo al infierno.
  • Flatulencias: Solo se te permite tirarte pedos en un ascensor ocupado un máximo de tres veces.
  • Colillas de cigarrillos: Tirar más de 100 colillas al suelo es motivo de condena.
Por ocupación o condición:

Según las estadísticas que maneja la protagonista, Madison Spencer, ciertos grupos tienen el destino infernal prácticamente asegurado:
  • Periodistas: El 100% va al infierno.
  • Pelirrojos: El 100% termina condenado.
  • Abogados: El 98,3% de ellos acaba allí.
  • Educación universitaria: Tener un título te hace seis veces más propenso a ser condenado.
  • Conducir un SUV: Es una causa directa de condenación.
Frases geniales:
  • En el infierno solo te permiten ver dos películas durante toda la eternidad: El paciente inglés (Anthony Minghella, 1996) o El piano (Jane Champion, 1993).
  • El infierno huele mal pero no como la ciudad de Nápoles en verano durante una huelga de recogida de basuras.
  • En el infierno siempre hay alguien que grita.
  • Tener sida es como ser canadiense. Uno se acostumbra.
Madison Spencer interpretada por ChatGPT
y según las descripciones del autor.

Valoración personal:
⭐⭐⭐⭐⭐ de 5.

Divertidísima y crudísima, al igual que su novela Snuff, un desatado Palahniuk no deja títere con cabeza.

Me ha gustado muchísimo y no solo por su forma tan fresca e inteligente de escribir si no que además, es capaz de entregarnos tantísima información e incoherencias de todas las religiones.

Palahniuk creció en un entorno culturalmente cristiano (en concreto, con influencia católica en su familia), pero en entrevistas y apariciones públicas ha dejado claro que no es una persona religiosa en el sentido tradicional.

Más que ateo versus creyente, Palahniuk es una voz crítica frente a las religiones organizadas, está obsesionado con entender las sectas, rituales y sistemas de creencia y está muy interesado en cómo la mente humana necesita estructuras de fe, aunque sean absurdas o peligrosas.

El personaje de Madison Spencer es un acierto total.

Intelectual y sarcástica a pesar de solo tener trece años habla con una voz sorprendentemente adulta para su edad. Es cínica pero curiosa, no se derrumba fácilmente y era extremadamente consciente (antes de morir) de su previligiado estatus de ser hija de celebridades.

Me lo he pasado en grande con esta novela y la recomiendo efusivamente.

¡Hacedme caso por una vez puñetas y leedla!

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